¿NO TE FUNCIONA LA VISA? ¡TRANQUILO, PAGA TU SMARTPHONE!

Consumir, consumir, consumir…

Este ha sido y sigue siendo el “mantra” durante los últimos 100 años de una sociedad cada vez más globalizada. Y precisamente, porque el mundo es global uno necesita moverse en el con más facilidad, con menos trabas y fronteras y de eso tiene mucha culpa Internet y más concretamente el mundo Mobile que representan nuestros SmartPhones.

Hoy en día más de 400 millones de personas utilizan ya el móvil para realizar sus compras y no solo eso, si no que la cifra no para de crecer.

Por ejemplo la consultora Juniper calculó que en los próximos 5 años esa cifra se multiplicará por 7 hasta llegar a la cifra nada desdeñable de 180.000 millones de dólares en fechas tan tempranas como el 2017.

Para ello, las nuevas tecnologías se han puesto a buscar métodos “cercanos”, seguros, fáciles de usar como por ejemplo la tecnología NFC.

De hecho, ya en el 2013, los pagos a través de de NFC (Near Field Communication)   supusieron un 2% del total y se ha doblado durante el 2014 y lo que llevamos de este año.

Es verdad, ha costado, su lenta implementación ha hecho que tengamos de esperar más de lo deseable pero finalmente ha comenzado a implantarse, sobre todo al tener el apoyo de tanto de empresas comerciales como del sector bancario, unido claro está a las tecnológicas, como Google, Apple, Microsoft, etc…

El NFC fue una iniciativa de Nokia (Hoy Microsoft), Philips y Sony que fueron los fundadores, en el 2004, de los estándares con los que trabaja esta comunicación inalámbrica de corto alcance y alta frecuencia.

Como consecuencia, hoy todos los dispositivos móviles Apple y la gran mayoría de los nuevos terminales en Android incluyen la opción del NFC para realizar pagos cómodamente.

Pero claro, las tecnologías cambian rápidamente tanto en los estándares que se utilizan como en el hardware.

¿NFC, iBEACONS, BLUETOOTH, WIFI?

Aunque el NFC es el que está más claramente ganando esta batalla, de momento, hoy empresas como Apple están apostando fuertemente por otras alternativas como el  IBeacon.

A diferencia del NFC este sistema de comunicación inalámbrica se basa en la tecnología Bluetooth, lo que de por si consigue menos gasto de batería que el NFC,  y permite un alcance o un rango “más lejano”, ya que básicamente es un sistema de posicionamiento en interiores.

De hecho, los iBeacons podrían enviar notificaciones de elementos alrededor del sensor que están en venta y que se podrían estar buscando, y podría permitir pagos en el punto de venta (POS) donde no se necesita sacar un monedero o tarjeta para efectuar el pago.

Este método sería el ideal sobre todo viendo las nuevas tendencias de los wearables o vestibles. Uno de los problemas de estos nuevos elementos como los SmartWatches tienen un claro hándicap que ha quedado patente con la propuesta de Apple, su poca sostenibilidad de su batería.

Por lo que una propuesta bluetooth sería la ideal en estos casos de querer pagar desde el nuestro SmartWatch, por ejemplo.

Lamentablemente, el iBeacon todavía está con pruebas y el pago con NFC se está imponiendo. Habrá que esperar. Como ya esperamos en su día entre los sistemas  Beta y el VHS, El DVD o el BlueRay, etc…

En otras palabras, en la batalla entre NFC y iBeacon que plantea la empresa de la manzana ¿Ganará Apple o ganará VISA?

De momento, PayPal ha movido ficha en este sentido, y ha creado la posibilidad de hacer un pago hands-free a través de los denominados beacons de PayPal.

Lo que sí queda claro es que el pago móvil se impondrá pongamos como nos pongamos y además terminará gustándonos por su comodidad, facilidad y esperemos que por su seguridad, bueno, ahí quizá sea posible que aún nos tengan que convencer a algunos.

De todas maneras, en ese sentido, Apple ha decidido dar un paso más allá en los pagos seguros.

El año pasado obtuvo una  nueva patente concedida por el USPTO (United States Patents & Trademark Office.

 ¿De qué se trata? Básicamente será dotar a sus terminales con un elemento seguro, cuya función es identificar unívocamente al terminal para establecer su autenticidad. Para ello, se utilizarían las diversas tecnologías para poder realizar las conexiones, es decir, tanto sea NFC, Bluetooth, iBeacons o WiFi.

La idea es realizarlo mediante dos tipos de conexiones:

La primera entre el dispositivo y el terminal de venta, y la segunda conexión se realizaría entre el dispositivo y un servidor que se encargaría de autenticarle.

¿El resultado? Ambas conexiones de forma segura, generan en el servidor un alias del identificador del elemento seguro para poder realizar las compras manteniendo a la tienda lejos de los datos del comprador.

En fin, habrá que esperar, pero de algo podéis estar seguros, en Imaginae seremos de los primeros en contároslo.